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1 de abril de 2015

Días de Semana Santa: procesiones, nieve y playa

No hace muchos años se decía que nuestras iglesias católicas estaban llenas de “luteranas y calvinistas”, fiel reflejo de la edad de los fieles asistentes. Hoy día ni siquiera puede decirse que estén llenos los templos…

Los tiempos y las costumbres han cambiado, y la escala de valores también. Quien recuerde las vivencias, un tanto obligadas,  de la Semana Santa de hace cuarenta años y las compare con las de hoy comprobará que las vacaciones de nieve y playa, antes impensables, se han impuesto a las celebraciones litúrgicas. No obstante, los desfiles procesionales no sólo no se han perdido, sino que incluso gozan de mayor reconocimiento, brillo y esplendor que antes. No sabemos con certeza si ello es fruto de la fe y la conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesucristo  o del turismo. De todas formas, ninguna de esas manifestaciones es despreciable y todas ellas contribuyen al conocimiento del hecho religioso, que no pasa por sus mejores momentos.

A finales de 2012, la Conferencia Episcopal Española hizo pública la constatación de unos datos objetivos que indicaban la situación de la Iglesia en España, y más concretamente de su juventud, cada vez más alejada de la institución y ajena a su discurso.

-  "España es  país de misión, especialmente entre la juventud…ya que no sólo no van a misa ni reciben los sacramentos, sino que hasta desconocen los rudimentos de la fe. Tanto es así que más de la mitad de los jóvenes españoles no sabe quién es Jesucristo. A pesar de ser España un país de gran tradición católica, Jesús es un gran desconocido para la mayoría de los jóvenes españoles… para más del 50% de la juventud española.
-  El panorama religioso español no es romántico ni idílico, porque hay un alejamiento importante de las jóvenes generaciones españolas de la Iglesia.
-  La cruda realidad es la falta de fe en nuestro país. Una realidad que genera sufrimiento, hambre, apertura y búsqueda de trascendencia.
- Emergencia educativa y afectiva… la crisis espiritual actual se basa en el relativismo intelectual, es decir en el bajo nivel académico y en el fracaso escolar, asi como en las carencias o las heridas afectivas que arrastran los más jóvenes,  derivadas, sobre todo, del fracaso familiar y afectivo. Dos crisis, la escolar y la afectiva, que se retroalimentan y que no se sabe quién es la madre y quién es la hija.
-  Estos jóvenes "heridos" no quieren saber nada de Dios ni de la fe ni de los sacramentos. Tanto que algunos, como el de la confirmación, se encuentra en una crisis muy notable.
- Las causas de este alejamiento masivo de la juventud de la Iglesia católica radican en la galopante ignorancia religiosa de la gente joven. Más que rechazo del mensaje cristiano, lo que hay es un desconocimiento del mismo. Sobre todo, entre los que no han tenido contacto con la Iglesia católica.
- Es imposible conocer a Cristo y no amarlo. Y es imposible conocer a la Iglesia por dentro y no amarla, porque es la familia de Jesús. Para ganar a los jóvenes se debe pasar de las caricaturas y de los estereotipos a la experiencia personal. Experiencia personal de fe en Cristo y en su Iglesia”.
- La Iglesia también tiene parte de culpa en la estampida de los jóvenes: no es correcto atribuir sólo esta crisis de fe a la cultura materialista actual… la propia secularización interna es causa de la falta de fe juvenil. Nosotros también tenemos que convertirnos, porque también nos arrastran los criterios del mundo. Si tuviésemos obispos y sacerdotes y fieles más santos, la evangelización podría ser más eficaz.
- Respecto al lenguaje que utiliza la Iglesia para conectar con los jóvenes: tiene que crecer en capacidad de llegar y de comunicarse con los jóvenes".

Todo lo anterior podría resumirse en dos cuestiones: falta de fe y desconocimiento de Jesucristo. De la enseñanza del hecho religioso y de la religión, asunto candente en los nuevos programas educativos,  hablaremos en la próxima entrada. Al fin y al cabo es algo objetivo y opinable.

Pero tratar el tema de la fe y de los creyentes resulta mucho más complicado. Siempre se nos ha dicho que la fe es un don que Dios otorga a los hombres. Y sabemos también que no todos la tienen. Si aquellos que la tienen  deben procurar  conservarla, ¿Qué pueden hacer los que no la tienen para conseguirla? Si es imposible amar lo que no se conoce, ¿Puede llegarse a la fe por el conocimiento? ¿Se puede orar si no se cree? ¿Y se puede creer si no se ora? 

Desde la escuela no puede imponerse la creencia en Dios y el conocimiento del hecho religioso no lleva necesariamente a la fe, como los estudiosos de la obra de  Friedrich Nietzsche no están predeterminandos al nihilismo. Sin embargo, no está de más plantearse de vez en cuando, y esta época de Semana Santa es propicia, cuestiones religiosas como lo hacía Søren Kierkegaard desde su filosofía existencialista y dejar al lector la tarea de pensar sobre las emociones y sentimientos que siente el hombre cuando se enfrenta a las opciones que la vida le presenta  y descubrir su significado y su finalidad.

Llegados a este punto, aún es posible que nos hagan reflexionar las palabras  del Evangelio de Lucas 18,1-8: “¿Crees que cuando venga el Hijo del Hombre encontrará fe en la tierra?”

16 de abril de 2014

Viernes Santo en Roa: "Los Sayones"

Con la llegada de la Semana Santa, los pueblos y ciudades de España sacan de los templos sus tradicionales modos de conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Durante siglos, cada comunidad religiosa ha forjado su idiosincrasia  celebrativa dotándola de su propia personalidad. El nexo común de muchas de estas celebraciones son las procesiones, semejantes en el contenido y diferentes en las formas, según las zonas, a lo que contribuye también la disposición personal, sin juzgar las creencias personales.

Las grades demostraciones procesionales, mezcla de arte, turismo, religiosidad y devoción, son por todos reconocidas. Sin embargo, algunas localidades cuentan con ricas tradiciones, ocultas al gran  público, pero de indudable valor. Este es el caso de Roa de Duero, cuya procesión de Viernes Santo ofrece una particularidad que no suele verse, y menos oírse, por otros lares: el cántico de “Los  sayones”.

A lo largo del recorrido, cofrades y participantes, entonan un canto de origen remoto y desconocido, transmitido de generación en generación, y que forma parte del acervo cultural de esta villa ribereña. Ciento cincuenta y cuatro versos componen esta poética descripción de la  Pasión y Muerte de Jesús, distribuidos en una entrada, cuarteta imperfecta o redondela y veinticinco sextillas. Es curioso resaltar la rima aconsonantada del último verso de cada sextilla que lo hace con los versos pares de la cuarteta del comienzo. Los otros cinco versos de todas las sextillas mantienen siempre la misma rima abbaa, excepto en la quinta estrofa y en la vigésimo tercera, en la que posiblemente  haya habido un lapsus de comunicación oral en la transmisión y se hayan perdido algunos versos originales.

Se ha llegado a tribuir esta poesía cantada a Lope de Vega, pero no hay nada acreditado al respecto. Se desconoce, por lo tanto,  el nombre del autor y es de suponer que fuera natural de la villa o en ella afincado, ya que no existe algo parecido por la zona. Me inclino a pensar que fue obra de un único y culto poeta, por el desarrollo de la trama y el estilo. La única finalidad  de la composición era ser cantada en la procesión de Viernes Santo y acompañar la distinta imaginería que la compone, ya que en su tiempo las bandas de cornetas y tambores deberían sonar bastante lejanas…

En Roa, el silencio no está reñido con el canto y el fervor, y se eligió la participación del pueblo con lo mejor que tenía que eran sus propias voces y cantar la Pasión, pues sabían que “cantar es orar dos veces”, meditando al mismo tiempo los pasajes dolorosos de la narración que se ofrece. 

El mérito de los raudenses  es que no sólo no han perdido su legado cultural, sino que lo han sabido transmitir a través de los años y lo siguen practicando cada Viernes Santo. Estos son los versos, tal como han llegado hasta hoy.
 "Los Sayones"
¡Jesús tan afligido!                      
¡Jesús atormentado!
llorad pues, ojos míos
llorad por vuestro amado.

Venid, venid lamentos,
cargad mi corazón,
pues canto tu pasión
Jesús y tus tormentos,
enciendan mis acentos
el pecho más helado.

¡Oh Rey esclarecido!
Por qué, Señor, te humillas
y doblas las rodillas
a Judas fementido.
Sabed que os ha vendido
y a muerte sentenciado.

Salid, pues, a cumplir
la orden de tu Padre;
decidla a vuestra Madre
que vais para morir;
¡Oh, cómo habéis de herir
su corazón sagrado!

¡Oh, dulce Madre mía!
Tu bendición espero;
yo por los hombres quiero
dejar tu compañía;
la voz suspendería
en lágrimas bañado.
 

Sigue, alma, a tu Dios
al huerto, allá camina,
allí su faz inclina
tu dulce Redentor;
la sangre y el sudor
le tiene acongojado.

Ya llegan los sayones
y Judas a prenderle,
ya llegan a ofenderle
con golpes y baldones,
con rígidas prisiones
lo llevan maniatado.

Jesús, a dónde vas
atormentado y preso;
de un amoroso exceso
aprisionado estás,
pues del injusto Anas
permites ser juzgado.
 

¡Oh, cómo te responde
el juez airado y fiero!
y a ti manso Cordero,
ninguno te defiende;
mas ¡Ay! que ya pretende
herirte un hombre airado.

Allí un hombre alevoso
con ira arrebatada,
le dio una bofetada
a mi querido esposo;
quedó su rostro hermoso
herido y maltratado.

Llorad amargamente
¡Oh, ángeles de Paz!
al ver herir la faz
de Dios Omnipotente;
¡Oh, qué dolor que siente
su rostro delicado!
 

Ya os llevan con prisiones,
Jesús, ante Pilatos
y los hombres ingratos
infaman tus acciones;
braman como leones
que seas ya condenado.
 

Pilatos fementido
manda sin causa alguna,
atar a una columna
a mi Dios afligido;
allí de sus vestidos
fue luego desnudado.

Ya con fuerza y saña
le azotan cruelmente
y el Cordero inocente
está con faz extraña;
¡Oh, cuanta sangre baña
su cuerpo delicado!

Ya, mi Jesús, os veo
de espinas coronado,
el rostro abofeteado,
y con salivas feo,
atado como un reo
y todo ensangrentado.

Lloremos, alma mía,
sus grandes dolores,
lloremos los rigores
de nuestra tiranía;
lloremos a porfía
de verle así ultrajado.

Mostró el juez al Señor
al pueblo y sacerdotes;
con cinco mil azotes,
ha negado el dolor,
clamaron con furor
seáis crucificado.

Pilatos temeroso,
contra vuestra inocencia
publica la sentencia
severo y riguroso
que por facineroso
seáis ajusticiado.

Ya toma el grave leño
de aquella Cruz Sagrada,
ya empieza la jornada,
Jesús, mi dulce dueño;
con qué terrible ceño
le mofa el pueblo airado.

Ya, de los dos ladrones,
camina acompañado,
por uno y otro lado
le cercan los sayones;
ya claman los pregones
que va a ser castigado.
 

Venid, ¡Oh, Virgen Santa!
venid porque ha caído
ya mi Jesús rendido,
con peso y carga tanta,
y el leño le quebranta
su cuerpo delicado.

¡Oh, Virgen afligida!
venid a socorrerle,
venid a prisa a verle,
pues va a perder la vida;
¡Oh, qué enternecida
la veis en tal estado!
 

Con furia los sayones
le mandan se levante
con su fiero semblante
le dicen mil baldones;
a prisa y a empellones
camina atropellado.

Ya al Calvario llega
Jesús en sus alturas,
y de sus vestiduras
fue luego desnudado
que ni un punto sosiegan
por verle allí clavado.

A Cristo en un madero
le clavan inhumanos
rompiendo pies y manos
con tres clavos de acero,
de pena y dolor muero
 pues yo así, lo he tratado.

Jesús aunque ofendido
 por sus verdugos ruega
y el Alma al Padre entrega
con el postrer gemido
murió Jesús herido
del golpe del pecado.

(Fuente: Cofradía de la Vera-Cruz de Roa de Duero)

28 de marzo de 2013

Hoy es el primer Jueves Santo del Papa Francisco

La Iglesia Católica conmemora en Jueves Santo la institución de la Eucaristía. También celebra el día del Amor Fraterno, de la Caridad, y en los oficios religiosos se entonará el “Mandatum Novum” (“Un mandamiento nuevo os doy, que os améis…”). 

La caridad es una virtud teologal por la que se ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo por amor de Dios. Su reflejo práctico es la ONG “CÁRITAS”, fundada en Alemania hace unos 150 años como “Asociación caritativa para la Alemania católica” ("Charitasverband…), y hoy establecida en todo el mundo.

Cáritas lucha contra la pobreza y la discriminación, ayudando a las personas sin preguntar por su religión o nacionalidad. Sólo ve en el solicitante  a una persona necesitada. Cáritas  se mantiene de donaciones y de la labor prestada por sus voluntarios. Su fin es ayudar al “próximo” sin ningún afán de lucro.

El nuevo Papa Francisco nos ha manifestado su ilusión de servicio concreto: “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y  para los pobres!”  Su deseo ya ha suscitado una polémica sutil que terminará en confrontación ideológica. Desde la izquierda han surgido aceradas críticas. Se trata de crear controversia entre caridad, justicia y revolución social.

Difícil tarea tienen los sacerdotes en la transmisión comprensible y sugerente del contenido cristiano a una asamblea plural de espíritus comprensivos y críticos, a veces desconocida. Por eso me llamó la atención, lo hace con frecuencia, el comentario  que hizo el párroco de  una céntrica iglesia  arandina sobre la riqueza y la pobreza. Así lo recuerdo:

“En cierto colegio se ejecutó la siguiente experiencia sobre el desigual reparto de alimentos en el mundo. Una sala grande se dividió en tantos espacios como Continentes, y a cada uno se le endosó la cantidad de comida correspondiente: mucho en Europa y poquito en África, abundante en América del Norte y escaso en la del Sur, Asia y sus necesidades…Se repartió a los alumnos sin más criterio que la suerte, como la de los mortales al nacer en un lugar o en otro. Y empezó la fiesta. Mientras unos se saciaban, otros esperaban sus raciones. Pasaba el tiempo y viendo que el asunto no mejoraba, los que no tenían nada que llevarse a la boca exigían sus derechos y pedían su comida. El responsable de  la experiencia explicó que eso era todo, y así debían asumirlo: unos,  mucho,  y otros,  nada. Comenzaron las quejas sobre la injusticia cometida con la abundancia de unos y la escasez de los otros. Pocos de los que tenían suficiente intentaron compartir; la mayoría ni se dio cuenta del problema, pues no lo consideraban suyo, ¿o Sí? Y la petición de justicia y un buen reparto continuó, pero no hubo nada que hacer. La comparación con la vida era demasiado  real.  “¿Qué méritos tenéis vosotros para haber nacido en Europa y disfrutar de todo? ¿Sois mejores que los africanos? les preguntó el responsable.” Seguro que la lección de aquel día permanecerá  siempre.

 El Papa Francisco quiere una Iglesia pobre para los pobres, y éstos y otros que no lo son tanto, reclaman una justicia que cada cual ve de forma diferente: dar a todos por igual, a cada uno según su mérito, trabajo y esfuerzo, a cada persona según sus necesidades…Pero, ¿Con cuál de estas teorías se podrá luchar efectivamente contra la pobreza que coexiste con la riqueza? Sin acudir a la fracasada lucha de clases, alguien pedirá que la Iglesia venda todas sus propiedades y lo reparta entre los pobres. Si con ello se asegurara la desaparición de la miseria y el hambre, podría intentarse. Pero ¿No se hará alguno más rico sin salir de pobre los pobres? Y ese hipotético reparto, ¿No será  considerada por la izquierda  la caridad contraria a la revolución? El propietario de una importante marca comercial textil donó no hace mucho 20 millones de euros a Cáritas, y le criticaron por hacer beneficencia y no subir más los sueldos a los trabajadores. ¿Hubiera sido mejor donarlo a los sindicatos de clase?

Haga lo que haga la Iglesia, donar sus bienes o prestar servicios en hospitales, leproserías, asilos, colegios o dispensarios de Cáritas, será mal visto por los anticatólicos que conciben su revolución como la única solución a la pobreza, y  consideran la caridad como un parche que dificulta sus aspiraciones. ¿No han tenido  suficiente con sus experimentos en la extinta URSS y en Corea del Norte, por citar sólo dos ejemplos?

¿Es acaso malo que unos hagan caridad, ayuden a su prójimo en sus necesidades más urgentes, mientras los cambios estructurales quedan en manos de los partidarios  del libre comercio o del comercio planificado o de aquellos otros que persigan el bienestar de las personas? Parece como si no les importara el sufrimiento de los necesitados a quienes  critican las acciones caritativas de otros, mientras ellos luchan por  la imposición de sus ideas.

Personalmente me fío más de quien ayuda a los necesitados con lo poco o mucho que puede,  que de aquellos otros que predican su justicia y su revolución social para los desconocidos sin mitigar la penuria de los más cercanos. Y creo, además, que la caridad no es incompatible con la justicia social. Podemos practicarla siempre y hoy, especialmente, en Jueves Santo.

5 de abril de 2012

Amor fraterno por Jueves Santo

Hoy celebra el mundo cristiano uno de los “tres jueves que relucen más que el sol”, como antaño se decía. Aunque  el turismo vacacional parece solapar el sentimiento religioso de estas fechas, la Iglesia mantiene las esencias y los ritos de Semana Santa, presentándonos al Jueves Santo como el “Día de la Caridad”,  y del “amor fraterno”.

En la liturgia de la fecha se repite el “Mandatum novum do vobis…que os améis los unos a los otros”. Han sido muchos los hombres y mujeres que a lo largo de la historia lo han cumplido con creces, independientemente de su pertenencia a una religión  o grupo social concretos, aunque sabemos que las creencias y las ideologías determinan los comportamientos y las formas de enfrentarse a las circunstancias trágicas de la vida…

Hace cuatro años murió una anciana polaca, ejemplo de valentía y entrega al prójimo, cuya vida hubiera pasado inadvertida para la mayor parte de la humanidad de no haber sido por el afán de sus protegidos y de  ciudadanos polacos y judíos de mantener viva la llama de su recuerdo.  Se llamaba Irena Sendler, y fue conocida como “El Ángel del Gueto de Varsovia”. De profesión enfermera, salvó a más de dos mil quinientos niños judíos, con riesgo extremo y real de su vida. Trabajaba en “Bienestar Social de Varsovia” cuando la ciudad fue ocupada por los alemanes en 1939, aliviando penurias de católicos y judíos,  y  de los pobres de la sociedad. Cuando en 1942 se creó el “Gueto”, solicitó y consiguió trabajar en él, ocupándose de la sanidad de los segregados. Los nazis accedieron  para evitar que el tifus los contagiara a ellos mismos, y se extendiera por la ciudad.

Presintiendo el futuro de muerte de los niños judíos, se comprometió con sus familias a sacarlos del gueto. Unas aceptaron y otras no. Los camuflaba en ambulancias como víctimas del tifus, en sacos, en cestos, en cajas de herramientas, en ataúdes…Todo servia para su fin humanitario de apartarlos de la "solución final".

Irena quiso que los niños, algunos aún bebés, recuperaran su identidad y su historia familiar cuando acabara el horror. Ideó un singular archivo de nombres  y datos que guardaba en dos tarros de cristal que enterraba debajo de un árbol en el jardín de su vecina. Por si era descubierta, nadie más lo conocía. Quería proteger a los niños, asegurando su actividad.

En  octubre de 1943, Irena fue capturada por la Gestapo, siendo torturada y condenada, pero su secreto no fue revelado. Camino de la muerte, pudo escapar gracias a la ayuda de un soldado que pagó con su vida al día siguiente. Esta situación no la apartó de su labor, y,  conseguida una nueva identidad,  siguió salvando niños judíos. Finalizada la guerra, desenterró  su tesoro. Muchas familias habían muerto en campos de exterminio y en el Gueto. Los niños no adoptados fueron llevados a Palestina desde los distintos orfanatos que los albergaban. El régimen comunista,  posteriormente implantado en Polonia, no la libró de sufrimientos ni a ella ni a sus hijos.

Los niños salvados sólo la conocían por su nombre en clave “Jolanta”, pero,  años después, al aparecer  públicamente sus fotos debido a ciertos homenajes,  comenzó a recibir llamadas de  gratitud. Desde Israel se la nombró (1965), “Justa entre las naciones”, y el Gobierno polaco (2003) le concedió la “Orden  del Águila Blanca”. Irena quitaba importancia a estos actos diciendo  que su “actuación justificó su existencia en la Tierra” y que «La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad». Estas convicciones las llevó a la práctica  una mujer católica.

En 2007, Irena fue propuesta al Premio Nóbel de la Paz por distintas Instituciones, pero el galardón se le concedió al político norteamericano Al Gore. No merece la pena recordar algunos de los nombres  que  han recibido ese título.

Son muchos los que creen hoy que las circunstancias de una guerra favorecieron la aparición de personalidades heroicas como Irena,  para restar méritos a sus hechos. ¿Acaso no hay circunstancias tan dolorosas en el mundo actual, incluso con guerras tribales, que nos brinden otros ejemplos? Seguro que los  hay, pero sus vidas habrán sido intencionadamente  condenadas al anonimato  por los mismos responsables de las desgracias, y seguro que esos héroes desconocidos les importará  personalmente, porque ellos quieren seguir cumpliendo con ese Mandamiento de Jueves Santo.

24 de abril de 2011

Nunca pasa nada con el muro

Con el Domingo de Resurrección llegó la ceremonia de “La Bajada del Ángel” de Aranda en el lugar más emblemático de la ciudad, frente a la portada de la Iglesia de Santa María
   
Un año más, el gentío ha llenado la plaza y calles adyacentes. Todos los asistentes, además del acto litúrgico que  han ido a ver,  se han percatado del factor que crea fealdad en el entorno y ante el cual nuestras autoridades parecen insensibles. ¿Cuántos años se necesitan para que ese muro del escudo frente a nuestro monumento más notable tenga una solución adecuada? Desde la Plaza de la Sal  era muy difícil seguir esta mañana el acontecimiento que frente a Santa María se estaba celebrando. Son los arandinos y visitantes los que salen perdiendo, y por ende, toda la ciudad.
Con este mismo motivo, el lunes 5 de abril de 2010, publicamos la carta de una arandina  “Quiero ver "El Ángel" de Aranda”, dolida por ese deplorable espectáculo sin proyecto.  ¿Serán  las nuevas elecciones municipales las que marquen un antes y un después? ¡Ojalá que el próximo Domingo de Pascua las cosas hayan empezado a cambiar, para mejor!

Parece ser que desde Aranda se culpabiliza a Patrimonio de la Junta de Castilla y León por no permitir que se desmonte esa pared y se la traslade a otro sitio hasta que se vuelva a contruir, y desde Patrimonio parece que no se consiente en el trasaldo mientras no exista un proyecto por el que esos restos no se pierdan. ¿Cuántos años se necesitan para que ese proyecto vea la luz?

22 de abril de 2011

Tardes de Viernes Santo

No voy a negar a estas alturas de mi vida que cuando llega  el Viernes Santo, particularmente, y, en general,  toda la Semana Santa, una atmósfera  de misterio invade  mi consciencia y transforma mi sensibilidad,. Reconcozco estar influenciado por una educación religiosa desde la infancia, por los austeros ambientes familiares de nuestros pueblos castellanos,  por sus silenciosas  procesiones y por las  largas celebraciones religiosas. Nos acostumbraron  a la abstinencia de comer carne ciertos días  de la cuaresma y de la Semana Santa sin comprender por qué la Iglesia nos permite alimentarnos de  marisco y fino pescado durante esas fechas y, sin embargo, hacerlo con unas humildes salchichas o un torrezno o una hamburguesa se escapa de la norma.Y así han ido pasando los años...

No voy a negar tampoco que he tenido y tengo dudas sobre lo divino y lo humano, sobre la contraposición fe-razón, sobre la creencias en las tradiciones y sobre las creencias en el más allá, llegando a la conclusión que ambos campos pueden ser compatibles y que de esa pugna interior se puede salir airoso. Cuando el dolor y la muerte de un ser querido nos toca de cerca, cuando las guerras acarrean tanto sufrimiento a seres desconocidos y las desgracias naturales se llevan tantas vidas y otras las dejan cercenadas para siempre, no  dejo de buscar una solución racional que no encuentro, y, por eso,  acudo a otra realidad  que me sobrepasa...Y así he ido pasando los años, largos y monótonos al principio, y cortos e imparables después.

En estos días de Semana Santa, el creyente busca una  solución  que dé sentido a su vida; y el no creyente ni se lo plantea; unos buscan recogimiento interior y otros buscan fuera de sí  lo que no encuentran dentro.Y cada uno, a su modo,  va pasando los años sin darse cuenta que son los años los que le sobrepasan a uno.

Aunque no es un texto religioso, sirve para hacernos reflexionar en estas fechas lo que escribía en Albert Einstein  en   “El mundo como yo lo veo”

"¡Qué admirable y digna de atención es nuestra situación, la de los hijos de esta Tierra! Cada uno de nosotros sólo se halla aquí para cumplir una breve visita. No sabemos con qué fin, aunque… a veces creemos sentirlo. Desde el punto de vista de la vida cotidiana, y sin reflexionar con más profundidad, sabemos lo siguiente: estamos en la Tierra para los demás, y en primer lugar, para aquellos de cuya sonrisa y bienestar depende plenamente nuestra propia dicha. También existimos para los innumerables desconocidos con cuyo destino nos ligan y encadenan lazos de simpatía.

Todos los días pienso muchísimas veces que mi vida –exterior e interior- descansa sobre el trabajo de los hombres del presente y de los que ya no se encuentran entre los vivos, y que debo realizar un esfuerzo para retribuir en igual medida todo lo que he recibido y lo que sigo recibiendo. Experimento la necesidad de ser frugal, pero a menudo tengo la sensación –diríase apremiante- de que exijo de mi prójimo más de lo necesario. Considero injustificadas las diferencias sociales y que, en realidad, están basadas en la violencia. Creo también que sería conveniente para todos, y tanto para el cuerpo como para el espíritu, una vida exterior sencilla y sin mayores pretensiones.
Siempre me pareció insensato, desde el punto de vista objetivo, formularme preguntas sobre el sentido y la finalidad de mi propia existencia, así como la de los semejantes. No obstante, cada individuo abriga ciertos ideales que orientan sus tendencias y sus juicios. En este sentido, jamás me pareció que los placeres y la dicha poseyeran un fin ni tuvieran un objetivo (esta base ética la denomino también “ideal de una piara de cerdos”).
Los ideales que alumbraron mi camino y me infundieron alegre ánimo para vivir, fueron siempre el bien, la belleza y la verdad. Sin la sensación de estar de acuerdo con los que piensan de la misma manera, sin la ocupación de lo objetivo, de lo eternamente inalcanzable en el mundo del arte y de la investigación científica, la vida me habría parecido vacía, desprovista de contenido. Los objetivos triviales de las tendencias humanas: la posesión de bienes, el éxito exterior y el lujo, me parecieron execrables desde mis años juveniles.
Lo más hermoso de la vida es lo insondable, lo que está lleno de misterio. Es éste el sentimiento básico que se halla junto a la cuna del arte verdadero y de la auténtica ciencia. Quien no lo experimenta, el que no está en condiciones de admitir o asombrarse, está muerto, por decirlo así, y con la mirada apagada.

También la religión se basa en lo misterioso, aunque con una mezcla de temor. El conocimiento de que existe algo impenetrable para nosotros, de que hay manifestaciones de la razón, de la conciencia más honda y de la belleza más deslumbrante, accesibles a nuestra conciencia sólo en sus formas más primitivas; todo este saber, conocer y sentir, da origen a la verdadera religiosidad; en este sentido, y sólo en él, pertenezco a los hombres profundamente religiosos. Pero no alcanzo a imaginar a un Dios que premia o castiga a sus criaturas, o que, en general, posee una voluntad semejante a la que observamos y sentimos en nosotros mismos. Tampoco me es posible concebir que un individuo sobreviva a su muerte corporal; esta clase de pensamientos sólo pueden servir de alimento para las almas débiles, temerosas, o ridículamente egoístas.

A mí me basta con el misterio de la eternidad de la vida, con el conocimiento y el sentir de la admirable estructura de la existencia, con lo presente, así como con la abnegada tendencia hacia la comprensión y el logro aunque sea de la mínima parte de la Razón que se manifiesta en la Naturaleza." (Cómo veo el mundo. Alberto Einstein. Siglo Veinte. Buenos Aires, 1978, pg. 9 y ss. El ensayo fue publicado originalmente en "Forum and Century" vol. 84, págs. 193-194, el décimotercero en la serie "Living Philosophies". También se incluye en "Living Philosophies" (págs. 3-7) Nueva York: Simon Schuster, 1931.

Epílogo- Algunos comentarios de Einstein sobre la religión:

"Todo el que está implicado seriamente en la búsqueda de la ciencia se convence que un espíritu se manifiesta en las leyes del Universo - un espíritu superior al del hombre…. De esta manera la búsqueda de la ciencia conlleva la sensación religiosa de un ser especial..." (Carta a un niño que le preguntó si los científicos rezan, 24 de enero de 1936.)

"No han encontrado ninguna mejor expresión que "religiosidad" para la confianza en la naturaleza racional de la realidad, en cuanto es accesible a la razón humana. Siempre que esta sensación esté ausente, la ciencia degenera en un empirismo sin inspiración."
(Carta a Mauricio Solovine, el 1 de enero de 1951).

"Intente  penetrar con nuestros medios limitados los secretos de la naturaleza y usted encontrará que, detrás de todos los encadenamientos perceptibles, sigue habiendo algo sutil, intangible e inexplicable. La veneración para esta fuerza más allá de cualquier cosa que podemos comprender es mi religión. A ese grado soy, de hecho, religioso." -H. G. Kessler, The Diary of a Cosmopolitan, (London: Weidenfeld and Nicolson, 1971), p.157

"¿Cuál es el significado de la vida humana, o de la vida orgánica en conjunto? Contestar a esta pregunta implica una religión. ¿Entonces hay sentido, usted pregunta? Contesto, el hombre que mira su propia vida y la de sus criaturas compañeras como sin sentido no es simplemente desafortunado sino casi descalificado para vivir."(Cómo veo el mundo. Alberto Einstein).

"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir... Hay dos maneras de vivir la vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro... El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados."

Si has llegado hasta aquí, seguro que algo  has pensado, y algo te ha hecho pensar...

20 de abril de 2011

Semana Santa: el porqué de estas fiestas movibles

Posiblemente, y en más de una ocasión, nos hayamos preguntado ¿por qué la Semana Santa no cae todos los años el mismo día? La explicación es sencilla aunque el método para llegar a ella es más complicado. La Iglesia Católica quiso en sus primeros años celebrar la muerte de Jesús el mismo día que narran los Evangelios. Entonces como ahora, los judíos utilizan el calendario lunar, y la Iglesia ha querido seguirlo también. Las fechas de Semana Santa no son fijas y dependen del  Equinoccio de Primavera. Según las reglas aprobadas en el concilio de Nicea (325 d. C.), para la determinación del domingo de Pascua de Resurrección, se fijó en celebrarse el domingo siguiente al plenilunio (Luna Llena) inmediatamente posterior al 20 de marzo, que oscila entre el 22 y el 25 de abril. Más fácil aún: el domingo después de la primera luna llena de primavera, es el Domingo de Pascua. Por esta regla, las fechas de domingo de Pascua de Resurrección, así como las anteriores y posteriores a  la Semana Santa

La historia podría resumirse así:
“A partir de la huida de Egipto de los israelitas, los judíos establecieron la fecha de la Pascua para conmemorar su liberación de los egipcios, fiesta que coincidía con el Plenilunio mas cercano al comienzo de la Primavera.
Según la primitiva tradición Jesucristo resucitó el DOMINGO 16 del mes de Nisan del año judío. Este mes comenzaba con el primer Novilunio de la Primavera, así que la Pascua de Resurrección cabe fijarla en el domingo siguiente a la primera luna llena de la Primavera. (Concilio de Nicea año 365 dC) Fijándose en el 21 de Marzo la fecha del equinoccio de Primavera tal como ocurría en aquellos tiempos.

El calendario Juliano vigente en aquella época establecía una duración del año de 365.25 pues intercalaba un bisiesto cada 4 años. Esta duración del año juliano era mayor que la duración real del año que es de 365.2422 días por lo que provocaba un adelanto progresivo en el calendario de la fecha en que comienzan las estaciones. Como la Pascua se regía por un equinoccio fijado arbitrariamente el 21 de Marzo, con el transcurso del tiempo caía más y más tarde amenazando en caer en verano. Fue precisamente el problema de la fecha de la Pascua lo que originó en 1582 por Gregorio XII, la reforma del calendario que substancialmente intenta fijar el Equinoccio de Primavera en la fecha del 21 de Marzo fijada por el Concilio de Nicea.

Desde entonces eminentes matemáticos han obtenido diferentes algoritmos para calcular la fecha de la Pascua, el que se aplica en el programa y se explica aquí apareció publicado en 1876 en el Butcher's Eclesiastical Calendar y es válido sin excepciones para todo el calendario gregoriano.

El método del Butcher's consiste en hacer divisiones enteras entre números tomando el cociente y resto; se aplica aquí al año 2000”.
(Ver aquí: http://www.astrored.org/usuarios/xgarciaf/fechapas.htm,  e incluso ampliarlo mediante cálculos más complejos)

Almanaque del Miércoles de Ceniza, Domingo de Pasión, domingo de Ramos  y Corpus Christi (tomado de esta dirección: http://webs.ono.com/murcianazarena/calendario.htm)


MIÉRCOLES DE CENIZADOMINGO DE PASIÓNDOMINGO DE RAMOSCORPUS CHRISTI
200008-mar09-abr16-abr22-jun
200128-feb01-abr08-abr14-jun
200213-feb17-mar24-mar30-may
200305-mar06-abr13-abr19-jun
200425-feb28-mar04-abr10-jun
200509-feb13-mar20-mar26-may
200601-mar02-abr09-abr15-jun
200721-feb25-mar01-abr07-jun
200805-feb09-mar16-mar22-may
200925-feb29-mar05-abr11-jun
201017-feb21-mar28-mar03-jun
201109-mar10-abr17-abr23-jun
201221-feb25-mar01-abr07-jun
201313-feb17-mar24-mar30-may
201405-mar06-abr13-abr19-jun
201518-feb22-mar29-mar04-jun
201609-feb13-mar20-mar26-may
201701-mar02-abr09-abr15-jun
201814-feb18-mar25-mar31-may
201906-mar07-abr14-abr20-jun
202025-feb29-mar05-abr11-jun
202117-feb21-mar28-mar03-jun
202202-mar03-abr10-abr16-jun
202322-feb26-mar02-abr08-jun
202413-feb17-mar24-mar30-may
202505-mar06-abr13-abr19-jun
202618-feb22-mar29-mar04-jun
202710-feb14-mar21-mar27-may
202801-mar02-abr09-abr15-jun
202914-feb18-mar25-mar31-may
203006-mar07-abr14-abr20-jun
203126-feb30-mar06-abr12-jun
203210-feb14-mar21-mar27-may
203302-mar03-abr10-abr16-jun
203422-feb26-mar02-abr08-jun
203507-feb11-mar18-mar24-may
203626-feb30-mar06-abr12-jun
203718-feb22-mar29-mar04-jun
203810-mar11-abr18-abr24-jun
203923-feb27-mar03-abr09-jun
204014-feb18-mar25-mar31-may
204106-mar07-abr14-abr20-jun
204219-feb23-mar30-mar05-jun
204311-feb15-mar22-mar28-may
204402-mar03-abr10-abr16-jun
204522-feb26-mar02-abr08-jun
204607-feb11-mar18-mar24-may
204727-feb31-mar07-abr13-jun
204818-feb22-mar29-mar04-jun
204903-mar04-abr11-abr17-jun
205023-feb27-mar03-abr09-jun

1 de abril de 2010

Días de silencio y alborozo

Hace ya muchos años, tantos que ni me acuerdo, coincidí en Madrid con unos compañeros de estudios de Puente Genil (Córdoba). De su trato amigable y alegre saqué la conclusión, ya por aquel entonces,  de que su temperamento andaluz era mucho más festivo y divertido que el castellano. Aún se confirmó más mi percepción cuando al llegar las vacaciones de Semana Santa, me comentaron que en el cartel anunciador de esos días figuraba como titular “FERIAS Y FIESTAS DE SEMANA SANTA”. Nunca llegué a  comprobarlo, pero imagino que fuera verdad lo que me decían, y así siempre lo he recordado. Incluso la llamaban también MANANTA, contracción de  SEMANA Y SANTA, y de ahí sus “desfiles mananteros”. Me contaban también que había una perfecta simbiosis y convivencia  entre religiosidad y fiesta mundana, y que todo era posible durante esos días en aquella población de vivencias singulares…

Los años han pasado y cuando se acercan estas fechas, pienso que aquellos compañeros vivían adelantados en el tiempo, y que ahora nos parece normal lo que entonces producía un impacto emocional a los que éramos del norte…de Madrid. Puestos a recordar tiempos lejanos, a uno le entra la nostalgia,  y cuando volvemos la mirada al pasado es señal de que nos queda menos futuro. La transformación experimentada en los últimos cuarenta o cincuenta años ha sido asombrosa en todos los campos, incluido  el componente espiritual de estas fechas que también ha sufrido su metamorfosis correspondiente.

Cuando llega la Semana Santa,  no puedo menos de comparar la actual con las ya vividas en mi remota juventud.  Son recuerdos de un cambio profundo habido en el comportamiento de las gentes: la sensación de que un recogimiento especial inundaba la vida, las emisoras de radio emitían sólo espacios religiosos y los cines sólo proyectaban películas bíblicas; las mujeres vestían más de negro y los hombres se ponían el traje con corbata negra… Todo parecía  una señal de luto y duelo general. Lo público y lo privado se supeditaban al mantenimiento del respeto en recuerdo de la “Pasión, Crucifixión y Muerte de Jesús”, impuesto por las autoridades civiles, presionadas por las religiosas.

Por la tarde – noche del Jueves Santo y mañana del Viernes Santo se visitaban los “Monumentos” instalados en las iglesias. Se acompañaban con una devoción especial a los cofrades de las distintas hermandades durante los desfiles procesionales. La música del paseo penitencial guardaba el ritmo de tambores y cornetas. Los bares cerraban sus puertas durantes esas horas de procesiones. Y por las calles, en ausencia del tañido de las campanas, se oía el matraqueo ronco de las carracas. El Sábado Santo  presagiaba alegría y ganas de sacudirse aquel manto envolvente de recogimiento, y el ensayo de la “Bajada del Ángel” anunciaba la fiesta pascual del día siguiente en Aranda.

Ni que decir tiene que el ayuno y la abstinencia del Vienes Santo era obligatoriamente observado por la mayoría de las familias, aunque muchos no comprendiesen ni su origen ni su significado, ya que el bacalao sustituía perfectamente a la carne (los mariscos entonces ni se conocían en el interior de la península). Además se preparaban y se siguen preparando hoy en día,  las viandas típicas de las fechas y del lugar: torrijas y limonada para aliviar la tristeza del alma y el gusto  del paladar.

Muchos pensaban entonces en el hombre como algo trascendente y con la creencia en un más allá. Todo aquello tiene poco que ver con los modos de vida actuales. La Semana Santa ha quedado despojada de su sentido religioso y se ha convertido en una fiesta más, donde lo importante es librarse del trabajo y si es posible y el bolsillo lo permite, marcharse  “a los lugares de ocio y descanso” a los que suelen acudir regularmente a relajarse  algunos de los que nunca se han podido cansar con sus ocupaciones. Los desfiles procesionales de hoy, no sólo no han languidecido e ido a menos, sino que han crecido en calidad  y cantidad. Y algún motivo o razón habrá cuando se participa en ellos, año taras año, bien haciéndolo anónimamente bajo un “hábito” de cofradía, o como un simple acompañante apostado en una acera viendo los  “Pasos” pasar.

No seré yo quien repita aquellos versos  “Cómo a nuestro parecer, cualquiera tiempo pasado fue mejor”de Jorge Manrique. Para bien o para mal, los tiempos han pasado  y han cambiado, y unas procesiones van  por fuera, y otras muy profundas hacen un largo recorrido por dentro.