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30 de diciembre de 2014

Tenerife: Stephen Hawking manipuló a S. Agustín (II de II)

Es preciso leer la entrada anterior para mejor comprensión de la presente.

 “Hacia comienzos de los años 60 del siglo pasado hubo un intenso debate sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, la pregunta obvia era: «¿qué ocurrió antes del inicio del Universo?» San Agustín, en broma, dijo: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfectoy porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación.”

Para saber si S. Agustín dijo realmente  lo que Hawking dice que dijo, nada mejor que acudir a las fuentes originales, a sus CONFESIONES” (11.12.14).
“Ecce respondeo dicenti, 'quid faciebat deus antequam faceret caelum et terram?' respondeo non illud quod quidam respondisse perhibetur, ioculariter eludens quaestionis violentiam: 'alta,' inquit, 'scrutantibus gehennas parabat.' aliud est videre, aliud ridere: haec non respondeo. Libentius enim responderim, 'nescio quod nescio' quam illud unde inridetur qui alta interrogavit et laudatur qui falsa respondit. sed dico te, deus noster, omnis creaturae creatorem et, si caeli et terrae nomine omnis creatura intellegitur, audenter dico, 'antequam faceret deus caelum et terram, non faciebat aliquid.' si enim faciebat, quid nisi creaturam faciebat? et utinam sic sciam quidquid utiliter scire cupio, quemadmodum scio quod nulla fiebat creatura antequam fieret ulla creatura”.
Y ahora su traducción:
“He aquí lo que yo respondo al que dice: « ¿Qué hacía Dios antes que hiciese el Cielo y la tierra?» Yo respondo, no lo que se dice haber respondido un sujeto eludiendo con bromas, la fuerza de la pregunta: «Preparaba, contestó, infiernos para los escrutadores  de  sublimes cosas». Una cosa es ver, otra reír.
Yo no respondo eso. De mejor gana respondería “No sé lo que realmente no sé” que aquella salida de tono por la que fue burlado quien preguntó cosas sublimes y fue alabado quien dio una falsa respuesta. Mas digo yo que tú, Dios nuestro, eres el creador de toda criatura; y si con el nombre del cielo y la tierra se entiende toda criatura, digo con osadía que antes que Dios hiciese el Cielo y la tierra, no hacía nada. Porque si algo hacía, ¿qué podía hacer sino una criatura? Y ¡ojalá que así supiese yo todo lo que yo deseo saber útilmente, como sé que ninguna criatura fue hecha antes de que se hiciese alguna criatura!"

Vistos el texto  de S. Agustín y la referencia de Hawking podemos establecer que:
a) Es muy probable que el astrofísico no hubiera leído jamás ese capítulo de las “Confesiones” antes de  su conferencia y que se hubiera fiado de bulos de terceras personas mal informadas. En caso contrario, esa referencia  indicaría que o bien Hawking no se enteró de nada o realizó una burda manipulación. Cualquiera de esos tres supuestos desprestigian a un científico.

b) Está claro que S. Agustín no es quien responde con un mal chiste a una pregunta trascendente. Es más, se muestra contrario al tipo de réplica poco seria que el individuo anónimo dio al que con sumo interés indagaba. 

c) Dice el santo que él no contestaría de forma tan jocosa, sino con un “No sé”  preferible  a la evasiva que ridiculiza a quien se interesa por cosas sublimes y ensalza al gracioso de falsa respuesta.

d) Mientras que el texto original refleja el respeto por los que escudriñan razonadamente en cuestiones espirituales, Hawking  pone en boca del santo  palabras que le identifican con un censor y represor del libre pensamiento, lo que está muy lejos de la realidad de su extensa obra.

e) Dado que los temas profundos sobre el origen del Universo y la finalidad del hombre en el mundo preocupan desde antiguo y prosiguen hoy día,  Hawking debería haber sabido apreciar el ánimo investigador que impulsaba a S. Agustín hace quince siglos. Sin embargo, lo ridiculiza, al ponerlo en el papel de un clérigo opuesto a que los hombres pregunten el porqué de las cosas. No es consistente el razonamiento de Hawking  al reducir el fin de la religión a un asunto de fe, contrario a la ciencia.

f) Está clara la influencia de Hawking en los comentaristas de los artículos citados, sin percatarse de que en ese asunto estaban recibiendo mercancía averiada.

g) S. Agustín  pertenece a la corriente de los que creen necesaria  la existencia de un Dios creador. Hawking, en cambio, aseguró en su libro “El Gran Diseño”, que "la física moderna descarta a Dios como creador del universo,… que una nueva serie de teorías torna superfluo pensar en la existencia de un creador del Universo, que Dios no creó el Universo y que el Big Bang fue la consecuencia inevitable de las leyes de la física”.  

 Y da por sentado que “que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo”.

(God did not create the universe, says Hawking”. "Because there is a law such as gravity, the universe can and will create itself from nothing. Spontaneous creation is the reason there is something rather than nothing, why the universe exists, why we exist,)"

Sin entrar en la posibilidad y veracidad de la teoría de Hawking, está claro que aun siendo cierta no explicaría ni el porqué de la existencia de esas leyes físicas ni la finalidad del hombre en el mundo.

¿Tendría sentido la Navidad sin un Creador?

23 de diciembre de 2014

Tenerife: Stephen Hawking manipuló a S. Agustín (I de II)

Stephen W. Hawking es uno de los astrofísicos con mayor renombre. Su obra científica y divulgativa ha sido reconocida con innumerables premios y distinciones en muchos países del mundo. Es, por lo tanto, una autoridad solvente en su campo, pero  no necesariamente en otras ramas del saber.
 
 (Derecha. El presidente de Estados Unidos Barack Obama habla con Hawking en la Sala Azul de la Casa Blanca, ...el 12 de agosto de 2009).

El 24 de septiembre pasado, en el Festival Starmus de Tenerife, Hawking dio una conferencia  sobre el origen el Universo, basándose en su último libro, “The Grand Design” (El Gran Diseño), escrito en colaboración con el físico norteamericano Leonard Mlodinow.

El discurso fue publicado por el diario ABC, bajo el título “El universo como un holograma. Discurso completo de Stephen Hawking en el festival «Starmus» de Tenerife”. No es mi objetivo analizar sus teorías sobre el origen del universo ni discrepar sobre su ateísmo explícito. Declaro mi ignorancia absoluta  en lo primero y mi profundo respeto con sus asuntos religiosos. Sin embargo, considero  pertinente contrastar la referencia que Hawking hizo sobre Agustín de Hipona con el texto original. Estas son las palabras de Hawking:
“Hacia comienzos de los años 60 del siglo pasado hubo un intenso debate sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, la pregunta obvia era: «¿qué ocurrió antes del inicio del Universo?» San Agustín, en broma, dijo: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfectoy porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación.”
 El diario “El País” lo interpetó así:
“Para romper el hielo y centrar el tema de su charla, Hawking ha citado a San Agustín. Un día le preguntaron, ¿qué estaba Dios haciendo  antes de crear el Universo? La respuesta del santo fue: “Crear el infierno para los que hicieran esa pregunta”. Hawking es un ateo declarado y es célebre su afirmación de que el universo no requiere que haya un Dios para existir. De hecho, Hawking ha vuelto a bromear diciendo que llegó a imaginarse procesado por la Inquisición como Galileo por defender que se puede esclarecer cómo comenzó el universo, una tarea proscrita por el Vaticano, ha recordado”.
En “El Mundo” pudimos leer esto:
Y de nuevo el astrofísico recurrió a otra anécdota jocosa, provocando las carcajadas de todo el público: «San Agustín, en broma, dijo: ¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo».
Esta otra versión  de "yahoo" nos ofrece algo más incisivo:
“El Festival Starmus ha reunido a un elenco espectacular de personalidades científicas, astronautas y Premios Nobel… Hawking hizo un repaso a los distintos intentos por comprender el origen del Universo desde la antigüedad hasta nuestros días, una aventura del conocimiento que se ha topado en varias ocasiones con la intransigencia de las instituciones y organizaciones religiosas de todas las épocas. No en vano, y como cuenta la leyenda, ya en el siglo IV Agustín de Hipona (San Agustín) se hizo la pregunta de qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo. ¿La respuesta? Preparando el infierno para aquellos que osasen preguntar tales cuestiones.”
 (Izda. Retrato  de San Agustín de Philippe Champaigne)
Con la referencia a S. Agustín, Stephen Hawking pudo aprovecharse del desconocimiento de los oyentes en este aspecto concreto, pero no evitará que otros desmonten su argumento falaz. Descartes sintió la necesidad de rechazar el error, dudando de todo mientras no resulte evidente y considerando falso aquello en lo que  se encuentre el menor motivo de duda.  ¿Cuántos de los asistentes,  periodistas incluidos, dudaron del sabio británico? Quizás ninguno, porque todos confiaban en el método  de un científico  que dice buscar llegar a la verdad sin faltar a ella. Es de suponer que los conocedores del famoso pasaje del Obispo de Hipona se quedaran sorprendidos al leer la cita de Hawking, sin dudar de su falsedad.

En la próxima entrada veremos lo que realmente escribió S. Agustín y la manipulación que de ese texto hizo  Stephen Hawking